UBUNTU: ¿HACIA UN NUEVO PARADIGMA DEL DERECHO RESTAURATIVO?
El Derecho, en su forma más tradicional y occidental, se ha construido sobre una piedra angular muy clara: el individualismo liberal. Desde las viejas instituciones romanas hasta nuestros códigos civiles modernos, todo el sistema parece diseñado para proteger la autonomía, la propiedad privada y la libertad de un "yo" aislado. Sin embargo, frente a la crisis que viven nuestros sistemas penales y la evidente deshumanización de los procesos judiciales, surge una voz milenaria desde el sur de África que nos obliga a cuestionar estas bases: la filosofía Ubuntu.
La palabra Ubuntu proviene de las lenguas zulú y xhosa. Su etimología es fascinante: el prefijo “Ubu-” se refiere a un estado de ser, mientras que la raíz “-Ntu” significa persona. Pero no es una definición estática. Como bien señala la jurista Yvonne Mokgoro en sus ensayos sobre jurisprudencia, el Ubuntu es la convicción de que una persona es persona solo a través de los demás. Es una declaración de interdependencia: mi humanidad está ligada a la tuya. Si yo te deshumanizo a ti, me vacío de mi propio "ser"..
La Grieta en el Mazo: Justicia Retributiva vs. Restaurativa
Nuestro sistema jurídico actual opera bajo una lógica retributiva. Se entiende el delito como una infracción a una norma escrita, lo que dispara una respuesta punitiva: el castigo. Aquí, el Estado y el infractor son los protagonistas, mientras que la víctima y la comunidad quedan relegadas a ser simples espectadores.
El Ubuntu propone un giro de 180 grados hacia la Justicia Restaurativa. Bajo esta lente, el delito no es una mancha en un expediente, sino una herida en el tejido social. Si aceptamos que estamos interconectados, la responsabilidad deja de ser una línea recta y se vuelve circular.
Aquí es donde me surge una duda que quiero plantear: ¿En qué medida el sistema jurídico debería procesar no solo al individuo, sino también las omisiones de la sociedad que permitieron que ese individuo se deshumanizara hasta delinquir? Si el Derecho acepta el Ubuntu, la culpabilidad deja de ser un cálculo individual para convertirse en una evaluación de lo que la comunidad dejó de hacer.
El Juez como Sanador: El Caso del Robo por Necesidad
Para bajar esto a la realidad, pensemos en el dilema del robo por hambre. En un tribunal tradicional, el camino es corto: hubo una violación a la propiedad privada y toca una sanción.
Pero bajo un Constitucionalismo Ubuntu, como el que describe Desmond Tutu en su obra No Future Without Forgiveness, el juez debe actuar más como un mediador de armonía que como un ejecutor de penas. La sentencia no debería buscar "quitarle" algo al infractor, sino "devolverle" el equilibrio al grupo. Esto implica dos cosas:
1. El infractor debe reconocer el daño y trabajar para repararlo.
2. La comunidad (y el Estado) debe ser vinculada para eliminar la causa raíz, como el hambre, para que la armonía sea real.
¿Es esto justicia real o una utopía? El riesgo es claro: la pérdida de la seguridad jurídica. Si el castigo se vuelve flexible en nombre de la "sanación", ¿estamos listos para renunciar a la certeza de la cárcel?
El Juez como Sanador: El Caso del Robo por Necesidad
No puedo ignorar el mayor desafío: la posible erosión de los derechos individuales. El derecho occidental nació para proteger al ciudadano del grupo. Si priorizamos la "armonía del nosotros", ¿corremos el riesgo de sacrificar al individuo?
Pensemos en el dilema del perdón. Si una comunidad decide perdonar a un agresor para mantener la paz, ¿qué pasa con el derecho de la víctima a una justicia estricta? El Ubuntu no debe ser una herramienta de presión para silenciar individuos, sino un valor para fortalecerlos. La clave está en usar el "nosotros" para potenciar al "yo", no para absorberlo.
Para el debate:
Conclusión: ¿Un Derecho más Humano?
Siento que el Derecho actual es un sistema "frío". Es eficiente gestionando expedientes, pero deficiente tratando con seres humanos. El Ubuntu ofrece una medicina necesaria: la empatía en la norma. No se trata de tirar a la basura las leyes modernas, sino de inyectarles la conciencia de que la justicia no se administra, se construye.
Como se vio en el histórico caso S v Makwanyane de la Corte Constitucional de Sudáfrica, donde se usó el Ubuntu para abolir la pena de muerte, el Derecho debe servir para hacernos más humanos. Si no, es simple tecnología de control. El reto es transitar del "Dura lex, sed lex" (La ley es dura, pero es la ley) al "Ius pro Ubuntu": un derecho en favor de nuestra humanidad compartida.
Fuentes bibliográficas:
Autor: FRIDA SILVANA PATIÑO AVENDAÑO,
Egresada de la Carrera de Derecho