¿Está en riesgo la cosa juzgada en México?
¿Te has preguntado alguna vez si tu trabajo o el de alguien que conoces podría ser hecho por una máquina? Aunque suene a película de ciencia ficción, esa pregunta ya tiene respuestas reales en México.
Hoy no vamos a hablar de robots con ojos rojos ni de conspiraciones, sino de cómo la inteligencia artificial está cambiando, para bien o para mal y de la manera en que trabajamos en nuestro país.
La inteligencia artificial, en adelante IA, ha dejado de ser un concepto futurista para convertirse en una realidad cotidiana. En México, su aplicación en el entorno laboral está transformando no solo los procesos dentro de las empresas, sino también la manera en que las personas se relacionan con su trabajo. Esta revolución tecnológica plantea oportunidades, desafíos y nuevas responsabilidades que debemos analizar a fondo.
¿Qué es la inteligencia artificial en el contexto laboral?
En términos simples, la IA es la capacidad de ciertas tecnologías para realizar tareas que tradicionalmente requerían inteligencia humana, tales como: analizar datos, tomar decisiones, resolver problemas o aprender patrones. En el mundo del trabajo, esto se traduce en programas que pueden redactar correos, seleccionar candidatos, analizar productividad o incluso predecir comportamientos de mercado.
Aplicaciones actuales de la IA en el trabajo en México:
Sus beneficios potenciales son: la mayor productividad, ya que la IA permite que los trabajadores se enfoquen en tareas creativas o estratégicas, dejando lo repetitivo a los algoritmos, también, la reducción de errores que, en áreas como finanzas o logística, el margen de fallo humano disminuye, y también la toma de decisiones más informada, aquí la IA ayuda a analizar grandes volúmenes de información en segundos, lo que facilita la toma de decisiones basada en datos.
Sus desafíos y riesgos son: la sustitución de empleos no todos los trabajos están en riesgo, pero sí aquellos que consisten en tareas repetitivas y fácilmente programables. Esto podría generar desempleo si no se acompaña de estrategias de reconversión laboral, y generar una brecha digital, ya que el acceso a herramientas de IA no es igual para todos para todos los trabajos y empleadores. Las grandes empresas pueden invertir en ellas, mientras que las micro y pequeñas empresas, o los trabajadores del sector informal, podrían no tener la capacidad de acceso y con ello quedar rezagados. Y, por último, en la ética y privacidad, en este punto, el uso de IA en el trabajo puede involucrar monitoreo constante, recopilación de datos personales y decisiones automáticas que afecten la vida laboral de las personas. Por lo a anterior, es necesario regular su uso para proteger los derechos de los trabajadores, que no solo tendría efectos su actividad en las grandes empresas, sino tambien en las pequeñas por tener de alguna manera efectos derivados de la falta de capacidad de estas en cuanto al acceso a la IA y establecer desproporciones laborales.
México frente al reto
México se encuentra en un punto clave: por un lado, el interés por incorporar IA en las empresas va en aumento; por otro, todavía existe una gran necesidad de capacitar a la fuerza laboral y reducir la desigualdad en el acceso a la tecnología.
La inteligencia artificial ya forma parte del presente laboral mexicano. No se trata de detener su avance, si no de integrarla con responsabilidad y visión a largo plazo. El futuro del trabajo no es la sustitución del ser humano, sino su transformación. Y para lograrlo, es fundamental que trabajadores, empresas, gobierno y sociedad colaboren para que esta tecnología se convierta en una herramienta incluyente, ética y justa.
Autor: Fátima Ramírez Estrada.
Alumna de 5to cuatrimestre: